domingo, junio 27, 2010

"El habla supone la escritura" AntiEdipo, Deleuze Guattari


Hay noches que son livianas, donde el silencio reina con un pueblo que lo adora. Yo sería el pueblo, pero no sé si Marx (no groucho, charles noningals) estaría de acuerdo con nombrar pueblo a una sola persona.

Hoy arranqué con el Antiedipo de Guattari Deleuze, las máquinas deseantes… no sé si lo entendí, sólo sé que se trata de algo de eso en las nueve primeras página (lo que duró el viaje desde Palermo hasta flores, de parada y con regalos colgando de todos lados). Mi cerebro cansado retuvo un par de ideas. Algo así como que no existe la diferencia entre naturaleza y cultura, que todo se trata de producción, el deseo, ese que circula, lo hace mediante la producción, entre la producción. Me acordé de nosotros, escribiendo de a dos, o tomando una cerveza quilmes en un no bar.

Yo siempre fui más Guattari, y él siempre más Deleuze, soñé con él antes de tener el antiedipo en mis manos, soñé que lo besaba y te perdía. Hay veces que no quiero besar a nadie, porque mi producción deseante va por otros lugares, lugares raros, extraños, son como éclats, como explosiones de deseo y hasta que no las llevo a cabo, no paro. Hay veces que el frío no se tapa con nada, porque no se siente. Hoy hace frío; pero acá en casa no tengo frío, podría ahora terminar el mundo y yo seguir escribiendo.

Las máquinas deseantes.

Este año fue difícil. En realidad, mi año empezó hace un año y medio, el 11 de enero de 2009, fecha en que no he dejado de perder cosas, y no me refiero a pañuelos, sino a máquinas deseantes, vueltas sobre cuerpos sin órganos que las expulsan por estar tan llenos de ruido, (el subte me enloquece), al cuerpo sin órganos no le gustan las máquinas deseantes, lo enloquecen… “tantos clavos de carne, tanto suplicio”, se emiten sonidos guturales frente a la profesora giralt font que me decía “marido rico, saubidet” cuando me equivocaba con alguna regla gramatical. Frente a tanta regla, yo emitía sonidos guturales que después vomitaba en un papel, hacía una poesía y giraltfont me aplaudia y eran una mierda (todavía recuerdo mis primeros textos, mis poesías de amor con rima, puaj una mierda). Yo no quería un marido rico, no quería morir en eso, morir en eso era como reafirmar la ausencia de mi inteligencia, después aprendí que la inteligencia nada tiene que ver con reglas de gramática. Pero bueno, por ahí te ayudaba o vos me pedías ayuda con la gramática, con la escritura, aunque no tenés muchos errores de ortografía o me lo imagino.

Nunca había soñado con vos.

Se me ocurrió en el bondi Palermo flores, una parte de la novela “yo sabía que mis problemas no eran sus problemas, en principio porque al menos ella sabía enunciarlos, ordenarlos, detallarlos, jerarquizarlos, enumerarlos. Ella me hablaba de todos sus problemas y por alguna razón ya tanto no me interesaba oirlos, yo hacía que la escuchaba, pero en realidad estaba mirando al tipo de la vereda, sentado, con su pucho y con frío, porque los vicios siempre pueden más…, pero era anecdótico. En realidad quería irme, no sé, a sacar fotos, harta de escuchar problemas y pensando que al fin de cuentas mi vida no estaba tan mal; pero algo pasaba… al menos quería descubrir si eso que pasaba, eso que sentía era un problema, esto de no poder enunciarlos, si todo era complicado por mi cabeza o si esa sensación rara sin problema anexado, no sería quizás la señal de un dolor próximo, una nueva pérdida, una pérdida diaria como las que vivía a los cinco años.

Me tuve que bajar, guardé a Edipo, y su anticristo, pensé en la lluvia, en mil mesetas, en viajar, en no querer perder nada más. “Somos un conglomerado de partículas reunidas al azar” y esto es un hecho insoportable, para la razón; pero también para los cuerpos sin órganos y las máquinas deseantes… no quiero ser una supermujerhombrenietzschean@, por dos razones: una, porque no quiero volver a ser niña; la otra, porque jamás escribiría que te pienso (que te pienso a veces en el bondi y nunca en el subte)".


Gute Saubidet Bourel


PD: la inteligencia, el don, el talento, la gracia, no está en conocer las reglas; sino, en saber romperlas en el momento justo sin tanto compromiso con el protocolo; romperlas no para decir cualquier cosa, sino para decir esas cosas que de otra forma no podrían decirse más que bajo una lengua africana, una lengua africana que desconocemos.

viernes, junio 25, 2010

Pensamientos cruzados


Hoy a la mañana no es mañana.
Pero mañana a la mañana será hoy.


La repetición está en nuestra esencia,
pero en esencia,
nunca somos los mismos.


Hoy me levanté pensando en vos

Si fueras música serías suave y profunda,
melancólica,
a veces desgarradora,
otras explosiva
tus palpitaciones irrumpirían y marcarían el ritmo
de una danza multicolor…

Bailarías, sí,
con ojos cerrados,
de esos que sienten más de lo que se puede ver,
esos que lloran más que el resto

–es inevitable.


Lo más complejo de la complejidad
es que a menudo se le escapa lo más simple.

Lo más jodido es que le gusta...




Leri.-

miércoles, junio 16, 2010

del litio al letio Martes 6 AM

A Michel Foucault que tanto nos hace falta


-Y encima tomó tres años litio. El litio es una medicación antipsicótica ¿no?

-El litio se usa para la patología maníaco depresiva…

Pero inmediatamente, pensó en ella y en los borders; en esas patologías nuevas que no se saben bien qué son, donde algunos lacanianos se quedan cortos, por olvidarse del contexto social del cuál emergen. “le dieron litio: maniaco depresivo”, subjetividades encerradas en sustancias químicas de laboratorios poco ingenuos; pero en realidad, para ella pensó que era hombres sensibles: el litio era para los hombres sensibles que en un momento dejaron de creer en algo, no creen casi en nada y se deprimen…, mucho, se deprimen mucho; pero de vez en cuando conectan, sobre todo con el arte y la filosofía y ahí suben, porque ellos hacen del arte un amante, un arteamor amorarte y entonces se ponen maníacos y quieren conquistar el mundo y lo conquistan; pero después el arte se apaga y no queda nada, sólo una casa vacía y un blister de litio, que ya no es tableta.

Al fin de cuentas, qué carajo importaba si era psicosis maníaco depresiva para un manual de psiquiatría universal, y quién carajo dijo que en los manuales está todo. Ese tipo sufre y punto; sufre singularmente en su cuerpoccabeza anticartesiana la historia de su época postmoderna y entonces los que lo observan de afuera (creyendo poder explicarlo todo) dicen: borders, maníaco depresivos, psicóticos; y para ella, eran el síntoma de la sociedad, de esta, de la nuestra: lo más vulgar por ser los más incomprendidos y olvidados, incomprendidos por poseer el beneficio de los cielos y de los infiernos a la vez. Su piel se quema y se congela, se estira y se estruja, y son sensiblemente incomprendidos…

yo no sé aún si abrazarlos; o llorar y reír con ellos, aunque sean las 6AM de un martes.


Gute

miércoles, junio 09, 2010

desde el amanecer de un bondi

Te peleo en la niebla,

a tientas te tiento en el beso desgarrado

que te muerde tanto como te perfora

Respirás exigiendo más oxígeno

Y nada te alcanza,

Apenas mi mano

que marca tu espalda

con brutal abismo

que…


En cada luz, una historia

Un auto sin ruedas,

nuestra historia es un auto sin ruedas

que por momentos funciona a pedal y vuela

y por momentos, se estaciona sobre la puerta de tu casa

Triste es saber que…


Me fui a dormir de día y ya no tenía sueño. Raramente no tenía sueño; sí, mucho frío. Sabía que llegaría a casa y no habría más que un acolchado y una frazada de la abuela

(pensá vos en le amor que abrazás todas la noches, y vivilo)

“Al menos tengo el horno”, pensé

y una peli que no vi (cuatro minutos fueron como un haiku)

ya no quiero más besar el retrato de la abuela

prefiero algunas veces, otras cosas

otras cosas que…


Gute Saubidet

lunes, junio 07, 2010

Leri-Is-Back

Podría omitir el abandono,
pero no puedo.

A veces la palabra me abandona.
Y yo me dejo, también.



Paradoja enamorada

7:45 am.
Hace exactamente 60 minutos que él se fue, en un día como cualquiera –no domingo.
Sentada frente a la notebook, inaugurando una semana intensa como el resto de las semanas, repaso la lista de ítems incumplidos y sus relativos avances antes de arremeter a mi primera reunión.

Mi mente se va. No me extraña. Miro el celular a mi lado y no puedo evitarlo:
“Te amo“.

No hay ganancia ni motivo argumentativo alguno en esta acción.
Pienso si será mi momento más sincero del día. O tal vez una ilusión.
(Aunque hay quienes dirían que para ilusión, está la vida misma).

Es cierto:
Por mucho que quisiera que él no fuera él, es él a quien amo.



Leri-Is-Back



PD: gracias editora... la extrañé.

domingo, mayo 30, 2010

Intimas Verdades 5 La pasión por transmitir

a Juan Cruz Saubidet y Graciela Bourel


De chica, cuando estaba enferma y me quedaba en cama, mi mamá me leía mitología griega y leyendas populares del mundo entero: Brasil, China, Perú.

De todas la historias que me leía, la que más me gustaba era la de la Guerra de Troya. Había un personaje, Patroclo, que me caía bien por el sólo hecho de asociar su sonido al pochoclo o a una empanada de humita. Esa sílaba, CLO, en la boca de mi mamá, sonaba a canto de ranita después de la lluvia a la hora de siesta, una dulzura eterna que hasta el día de hoy recuerdo con tierna exactitud.

Lo que no recuerdo bien es qué versión del mito me leía; pero sí recuerdo su voz nítida, pausada, metiéndome en la historia como si la estuviera viviendo, ahí mismo, adentro del caballo; su mano dando vueltas la hojas y los millones de detalles del relato que mamá se detenía a contarme y explicarme, con cuidado, profundidad y sencillez (creo que gracias a ella amo tanto la filosofía).

Papá en cambio era mucho más frío. Formalmente académico.

Recuerdo que cuando tenía siete u ocho años, mi viejo daba clases en la facultad de ingeniería que estaba por paseo Colón; y con mi mamá y mi hermana lo íbamos a buscar a la noche. Recuerdo el edificio gigante, con sus eternas escalinatas, sus pasillos largos, sus techos altos, la madera, el mármol. Tenebroso de noche.

Tenebroso de noche, hasta que llegaba al aula donde mi papá daba clases.

Como siempre llegábamos un cachitín temprano, yo me apoyaba en la puerta del aula y lo veía, allá en el fondo, con su pizarrón y su portafolios apoyado en el enorme escritorio.

Sabía que no podía entrar al aula hasta que oficialmente no se terminara la clase y para mí, la señal de la entrada y el fin de mi espera, era cuando los alumnos se iban. Entonces, yo avanzaba por el corredor del medio del aula, feliz, como si fuera una princesa.

Siempre había algunos alumnos que se quedaban a preguntarle cosas a mi viejo, y yo me sentía orgullosa porque en ese momento, mi papá me presentaba: “Agustina, mi hija menor”. Mientras hablaba con los alumnos papá se limpiaba un poco las manos (porque las tenía llenas de tiza) y con cuidado iba cerrando su portafolios y poniéndose su saco azul, un saco azul…

Cuando ya estaba todo listo para irnos, papá (casi por instinto o por costumbre o por amor) guardaba un pedazo de tiza en el bolsillo de su saco. Después, me tomaba de la mano y me dejaba que le llevara el portafolios.

Cuando bajábamos la escalera que da a la Avenida Paseo Colon (esa escalera que me hace acordar a las construcciones griegas que mi mamá con tanto detalle me describía), mi papá con cuidado sacaba la tiza blanca de su bolsillo y me la regalaba. Yo, entonces, fascinada con mi tiza, le devolvía su portafolios; y mientras mi mano izquierda se llenaba de tiza, con mi mano derecha le sostenía su mano; y bajábamos juntos la escalera para luego ir a buscar el auto e irnos a comer afuera los cuatro.


Creo que la docencia es una pasión, una pasión que heredé de los dos: de mi papá tal vez más la entereza para plantarse delante de los alumnos, superando el miedo a exponerse; saber que una clase tiene que estar bien preparada por respeto a los alumnos, pero sabiendo de antemano también, que uno no sabe TODO. (aunque eso es más mío).

Exigir de uno mismo y de los alumnos, lo máximo POSIBLE, que piensen, que sientan, pero también siempre darles lugar a escucharlos, a sus preguntas, a sus reflexiones. Eso para mí es la docencia, que sin la pedagogía fantástica, maravillosa, poética y sensible de mi madre, esa retórica envidiable (que siento nunca alcanzaré) jamás hubiera podido ser docente.

La docencia exige dos condiciones indispensables: la generosidad y el coraje para el salto. Y el salto es de todos, de los alumnos y mío también, un salto que supieron dar mis padres para tomarme de la mano y ayudarme a mí también a saltar con ellos y más allá de ellos, también.


Gute


PD: Gracias por la vida que me dieron y por tanto más. Los AMO

lunes, mayo 24, 2010

Cazadores de tornados se despide del aire

Les dejo una info que tal vez les interese.
A beneficio del comedor-capacitador Gotitas de Esfuerzo de Bariloche, Argentina http://www.gotitasdeesfuerzo.blogspot.com/
Entrada alimentos no perecederos.
Allí los espero. Un abrazo, Gute


L@s esperamos el PROXIMO MARTES 25 DE MAYO en NoAvestruz, a partir de las 19:30 hs cuando daremos sala, para vivir con nosotros el ULTIMO PROGRAMA de Cazadores de Tornados, en horario especial de 20 a 23 hs.

Haremos un repaso frenético, intenso, emotivo, de lo que han sido estos 100 programas. Compartiremos el habitual chat pero ésta vez en pantalla gigante, y disfrutaremos de la música y el teatro en vivo de algunos de los tornad@s que hemos cazado: Andrea Prodan, Sr.Mikozzi, Botis Cromático Protoplasmático, María Ezquiaga, Mariana Pereiro, Lautaro Merzari, Radioeléctrica, Mariano Fernández, y Mariela Herlein.

¡ Traé tu portátil y participá del CHAT EN PANTALLA GIGANTE !

Sino podés acercarte personalmente, podés seguir la transmisión desde tu casa a través de www.unaradio.com.ar y participar desde el chat de una radio http://www.unaradio.com.ar/seccion/chat

Conducción general: Cristian Estrella
Para más información http://www.facebook.com/event.php?eid=125681244109310&ref=ts


martes, mayo 11, 2010

Nosotros no hacemos el amor

(antes de leer este post, se recomienda hacer click en el título para musicalizar la lectura)


Sobre la noche, esa, esa única noche dónde todo pudo haber acabado; pero no. Todo siguió igual y yo sin dormir, como a la espera de algo que alivie.

Salvia comida

El amor nos nutre, nos perfora, nos duele, nos renace, nos oculta, nos mutila, nos despierta, nos enlentece, nos desarma, nos fragiliza, nos devora, nos agranda, nos achica, nos apura, nos calma, nos llora, el amor nos hace. Nosotros no hacemos el amor.

Los hombres piensan que la cosa pasa por la continuidad del llamado y, no, no pasa por ahí el compromiso.

Ellos ya saben que todo no se sostiene con el sexo y que el compromiso en realidad viene de lo siguiente:

Antes de los noventa, se los llamaba mujeriegos; después de los noventa algo pasó y se camuflaron delante de la frase “yo no quiero compromisos, esto es free, Light, tranqui, sin compromisos”. Distinguimos la marca del menemismo, en dos detalles: uno, la posición tan chota desde donde se emite el discurso; segundo, los términos anglosajones para camuflar su posición de mujeriego. Creen que en la posibilidad de variar a tiempo, yace la posibilidad de conservar el deseo intacto.

Las mujeres, en cambio, necesitamos cierto anudamiento del deseo, quizás ficticiamiente, en el compromiso; porque la continuidad de un vínculo nos tranquiliza todo ese exceso que tenemos. Pero tranquilizar no es lo mismo que adormecer. Recuerden que gran porcentaje de los divorcios y de las separaciones están decididas por las mujeres.

Nosotras no tenemos más miedo de separarnos de lo que ya no nos genera deseo: mal, bien, a tiempo o destiempo, nosotras ya aprendimos a dejar, de alguna manera; y necesitamos algo mucho más que el sexo; pero no se trata de hacer el amor. Sabemos que el amor no pasa por el sexo; que en todo caso, ayuda a sostener ciertas posiciones sobre el sexo (sobre, que no es lo mismo que al sobre).


Según la abuela, todo se soluciona con saliva

La primera saliva es la mejor por eso hay que tomarse un vaso de agua cuando te laventás y claro, también al acostarse.


It s all right if you need to write, but remember to keep the left even if you write with your right.


Dicen que rompo corazones, pero es porque yo tengo el corazón roto y transmito todo eso; y voy rompiendo corazones para no sentirme tan sola; porque en esa soledad, en esa soledad no habita nadie, y vos, petit cochon, vos eso lo sabés muy bien…

Sabés qué feo es que ninguna persona ya te sorprenda; que pocos te generen esa admiración; y sólo aquel, aquel que logró capturarte, ya ni siquiera mira, porque está igual que vos, perdido; pero ya no es que “ya no se pueda nada”, sino que ya nada te sorprende.

Puta revolución que no llegó.

Eso sí, se vuelve al formato mínimo de la comunidad de la especie, porque volvimos a ser especie.

No me mires así con sorpresa, petit cochon, esto lo entendés y te duele tanto como a mí. Claro, tu caparazón de felino te protege del mundo, pero ojo, también te protege de sentir con el cuerpo, y conmigo algo sentís, que no sabés qué es; como no te permitís decir nada que sea gris (tiene que ser blanco o negro) y conmigo la cosa es gris; y no te lo bancás.

Yo, en cambio, si bien algo de esto puedo sentir, algo de la revolución sí ha llegado a mí, mejor dicho, en mí.

Desde hace no mucho, surgió en mí una epifanía sobre el amor, gracias al derrumbe de las bases de los pilares que habían construido la manera de vivir el amor.

El amor nos construye definitivamente, ya bien lo dijiste, como nos construye el universo en el proceso misteriosamente hermoso de la vida, en todas sus dimensiones. Y como la vida es cambio, siempre habrán catástrofes, descubrimientos, decepciones, ilusiones: todo puede cambiar en cuestión de segundos, vos ya bien lo sabés, porque eso lo debemos saber quienes andamos por los caminos del amor. Sino estamos fritos.

Hay que dejarse construir por el amor, por el amor de lo que llega a nuestra vida, traiga lo que traiga; entregarse al momento y soñar; aprender para seguir andando; saber que siempre se puede estar mejor. Por eso a veces me voy.


Vendrán seguramente muchas personas a compartir el amor, pero siempre queda el amor de los amigos, que es el mejor………..y claro,

El amor por la comida también

Bueno sí, la cosa para mí no es nada fácil. Una cosa es aprender inconcientemente lo que es perder; y otra, que se te queme las casa y salves tus cosas. Ahí perdés mucho más…

¡Puta!, aprender a diario, que todo puede perderse definitivamente en escasos segundos de corridas, porteros eléctricos y hollín.

Pero bueno, aquí me ves con mi música y vos con tus nomates. Se baila y se escribe, se pinta, se hace música para inscribir algo también. Sólo es cuestión de establecer el método, no los elementos.

Lo intenso siempre es singular, pero no necesariamente peor, ni menor; es diferente y a veces, te lo aseguro, petit couchon que hay intensidades tan singulares, pero tan singulares, que parecen preparadas. Intensidades intencionadas. Pero lo loco, es que son azarosas, petit couchon y eso también lo sabemos los que no hacemos el amor.


Texto Maripaz & Gute; música Les negresses vertes & Massive Attack; foto, Gute; fuego, Maripaz; Arbol, piñas; Argentina, Mar Azul 2010

lunes, mayo 10, 2010

La Mancha del Kiss Jote

El Quijote de la Mancha, versión Canon Mar Azul, 2010. Toma directa, Agustina Saubidet Bourel

miércoles, mayo 05, 2010

La caída

Sobre el tercer estante de la heladera, una cacerola de metal azul a medio cerrar que deja ver una base de arroz con carne, cebolla, ajo, morrón, todo podrido, pegado, marrón, todo marrón, hasta el olor. En el centro de la cacerola, una capa de moho blanca y verdosa donde descansa congelada una cucaracha de patio, atrapada como en una teladearaña.

Por una hojota que se enreda en la base de la heladera, Marta cae sobre el mosaico frío. El impacto no le impedirá pensar que de no escucharse su caída, pueden pasar semanas hasta que alguien dé con ella. Se angustia, piensa en la cucaracha congelada, seguramente nadie vino a socorrerla. Ella piensa que ni el portero sabe de su caída.

Observa con detenimiento la situación como buscando objetos que puedan ayudarla a imaginar una salida. Con cuidado, extiende su mano sobre el tercer estante, ese mismo que sostiene a la cacerola. Entonces, trata de utilizarlo como punto de apoyo para incorporarse, pero la fuerza es mayor y el estante cede y se desmorona rompiendo el vidrio de la parte inferior de la heladera, con tanta mala suerte que la cacerola rueda junto con un montón de vidrios hasta su cabeza.

-Al menos de hambre, no voy a morir –piensa Marta quien cierra los ojos, respira hondo y hunde su mano reumática sobre la capa espesa de moho.

Agustina Saubidet Bourel


lunes, abril 26, 2010

El humo


estoy agotada
decididamente agotada
salgo de una, entro en otra y en otra y en otra
llena de hollín y de olor a humo y detergente sintético.
ayer estaba agotada
y hoy estoy más
como si un humo de problemas me persiguiera
pero estoy feliz
El sábado volví a tocar algo de percu, alguien dijo que tenía una sombra de chamanes detrás
estaba poseídamente feliz contra mano mano izquiera, ritmo en derecha, jugar... fui feliz, más que sacando fotos, aunque tenía toda la ropa con olor a humo.
Varios tocaron instrumentos, algunos por primera vez en la vida y Maripaz en el sillón, parecía feliz y llena de humo, pero estaba feliz.
Jugó con la clave cubana y yo con mi contratiempo mano izquierda, volví a tocar
quiero volver a la percu, a la música, a cantar,
quiero hacerlo
permitirmelo
tocar
de nuevo
que es casi como amar
pero tocar es aún más increíble
soy feliz
como cuando bailo
y mi cámara duerme
y yo feliz
con olor a humo
y detergente sintético
y Maripaz feliz
y Manu feliz
Y Carli feliz
y Marce feliz
y Cristo feliz
yo plena
faltaba Marpín
dijo Maripaz
feliz

Gute
Foto Martín Naya

miércoles, abril 21, 2010

Cuando la sensación toma al cuerpo, la acción le gana a la cabeza

¿A dónde iría, si pudiera irme, qué sería, si pudiera ser, qué diría si tuviera voz, quién habla así diciéndose yo? Repóndanme simplemente mientras otro con frivolidad, pero con buen gusto, apoya sobre mis vértebras un bien reconocido protector solar.” Y entonces empiezo a encontrar seudas respuestas que no pienso, simplemente me respondo, él su mano, el olor a dermaglos 40, mi piel blanca, su mano sobre una piel que supo de niña llenarse de ampollas y me daba tanta vergüenza de niña que me vieran llena de ampollas en la pileta del GEBA y en realidad era por descuido de los adultos que mi piel se ampollaba. Ahora es distinto; ahora me cuido sola, ahora él y su mano sobre mis vértebras…como dibujándolas una a una y me daría vuelta simplemente para agradecerle que esté ahora él encima de la vergüenza de mis ampollas, pero no le digo nada, porque no tengo voz, porque no tengo respuestas frente a lo que encuentro, yo tirada, la loneta a lunares horrible de mi madre es hoy una bandera de brasil que elegí yo, que no me hace transpirar, sonrío, él no lo sabe, no sabe que soy feliz, tal vez soy feliz por no preguntarme nada ahora, ahora que él me pasa dermaglós 40 y cuenta mis vértebras una a una como trepando una escalera, me hace masajes por toda la espalda, hasta apretar con fuerza los hoyuelos, esos que tengo justo arriba de la cola, esos que hacen que mi culo se vuelva una cara, son puntos centrales de olvido y de contractura, de dolor y de cervicales podridas, él me aprieta como si fueran dos botones, como eyectado todo eso que no quiero de mí, yo no me muevo, por primera vez dejo que me acaricie toda y me llene de crema una y cien veces, que la bandera de brasil se llene de crema, como mis hoyuelos, yo sonrío, mi cara apoyada de costado, con los ojos cerrados, aún veo el mar, porque lo escucho, escucho el mar cuando hay algo del mundo que me calienta y no es la arena.

¿Y a dónde iría? Tal vez la pregunta sea otra, la pregunta correcta es, ¿quiero irme?, ¿qué pasaría si me quedara? Tomo sus manos, las detengo con fuerza, me doy vuelta, él se sorprende, mis piernas rojas se enganchan en sus pantorrillas marcadas, y se trepan hasta llegar a su espalda. Me lleno las manos de crema, lo tiro encima mío, no hay espacio para respirar, lo sabe-lo sabemos, yo llena de crema, mi cuerpo lleno de crema, de su crema maldita, puta, que nos pega, que nos perfora, separarnos ya no podemos, mis manos llenas de crema perforan sus vértebras. No hay dolor. Lo miro, siento que lo miro yo, él no me mira, él sangra y mis manos sólo buscan más sangre. El mundo parece ahora pertenecer a otro mundo que no somos nosotros, tengo miedo, mucho, me tira del pelo, para atrás, mis vértebras suenan, respira junto a mi oreja, lame mi oreja, la muerde, lo beso y tiene gusto a dermaglos, pero ya sin número; me vuelve a tirar del pelo, mis ojos se llenan de lágrimas, pero lágrimas de ardor, como si el pelo ardiera… estrujo mi manos hasta llegar a sus riñones, emite un quejido, le duele, me gusta que le duela porque sé que fue por la presión de mis manos, como si emanara de mis tentáculos todo mi dolor, mi goce y le llegara hasta sus riñones, hasta perforarlos, hasta gemir, hasta acabar sin buen gusto, envueltos en dermaglos.


Agustina Saubidet Bourel


PD: a falta de muzza, una grande, publico cosillas del taller de escritura, mientras vuelvo a los borradores de mi novela inconclusa, toujours…Mi profe Alfredo Staffolani, alias Staffo, se comprometió este año a lograr que mi escritura pase del pajerismo mental de los mundos adentro, a la acción realizada. Entonces, tiró consigna tensa entre esos dos mundo, el de Beckett y la mano de un otro pasándole protector al cuerpo del personaje (intervención de Staffo sobre Beckett). Me metió en un brete y la solución más fácil era el pajerismo mental; pero no, cada vez que me metía en el mundo de adentro, para evitar conectar con la acción, Staffo me decía, "no no, ponele acción, conectate". Así que le puse un poco de acción al cuerpo, conclusión: el título del post.

Ok voy a dejar de leer a Beckett y me voy a poner las pilas con Carver y Faulkner y a recordar una y otra vez, a Sallinger y sus nueves cuentos.



domingo, abril 04, 2010

Feriado: las pibitas del subte

a María, de Esquel
Estoy sentada en el subte D. Es feriado y lo sé porque no viajo parada. Cuatro o cinco pibitas suben al vagón, son de esas pibitas que venden gomitas de pelo o costureros por dos pesos que guardan en una bolsa de nylon negra, a veces blanca o verde.
Son muchas, rara vez hay tantas juntas (tal vez es porque es feriado). Tienen diferentes edades, uno las supone porque algunas comienzan a desarrollarse y otras aún son muy niñas, las más grandes cuidan de las más pequeñas, casi por descuido; y todo transcurre con “normalidad” en el subte, una imagen cotidiana y en realidad, en ese desarrollo temprano de los pequeños pechos que se esconden detrás de remeras ajustadas, hay una niña (que esconde sus pechos para seguir siendo niña) y uno piensa en los millones de hijos de puta que pagan por tener sexo con esas niñas, por el sólo hecho de sus pechos pequeños y entonces todo se vuele un asco, un rechazo a esa realidad que uno no concibe, ni por descarte de opciones. Son NIÑAS.
Niñas que usan por lo general zapatillas de colores, el pelo largo, lacio, atado, a veces ya teñido, a veces natural trigueño; usan calzas ajustadas y remeras coloridas que jamás combinan a los ojos de los otros, y en las uñas de las manos, un esmalte saltado que deja ver una mugre de uña percudida, de mano que ha pasado por millones de lugares, menos por agua, y yo me detengo simplemente a mirarlas…a pensar en esos detalles.
Algunas hablan a los gritos, otras al oído entre ellas. Se rién; pero son de esas risas que duran poco. La más benjamina debe tener cuatro año. Apoya su cuerpo en el pasamanos que va hasta el piso, en el fondo del vagón. Esa chiquita posee una belleza tan profunda en los ojos, mezcla de ingenuidad y desilusión, como si estar ahí fuera un juego y no tanto, como si tuviera ya conciencia de que esa vida de subte ya no es un juego, porque no la elige, porque ya no elige jugar a eso. Veo esa mirada, tengo la cámara de fotos conmigo, pero no le encuentro sentido, pienso en la nena, en su vida. Como esa vez, hace algunos años que me encontré con un chiquito de la calle, por Pueyrredón y Santa Fe, llorando porque no había conseguido vender nada y no pude más que comprarle un par de biromes y un paquete de carilinas, para tapar mi culpa social, un poco lo que hacemos todos, o no todos, algunos, aunque no todo el tiempo… de golpe, recordé a ese chiquito, no sé porqué recordé sus lágrimas grises, en el instante en que salí hoy del subte y pensé en escribir sobre esto, esas lágrimas de mugre. Puta pascua.
Aún resuena en mí, los ojos de ese chiquito angustiado, temeroso, triste, un pibito que no tendría más que 7 años en aquel entonces, que iba a la escuela, en aquel entonces; o esa chica que pedía en el vagón y que su mamá tenía celular, allá por el 99 y me dio una bronca. Uno ve todas esas fotos juntas y piensa, bah, no sé, yo pienso, algo no está bien; tal vez mi silencio no esté bien, esto también forma parte de la vida, de las cosas, de la cosas que elijo no sacar con mi cámara y que prefiero plasmarlas en un papel. Aunque también es un poco absurdo escribir sobre esto.
Cuando llegué a Paris buscando otra realidad para ver, lo primero que me pasó al tomarme el tren rumbo al centro, fue que un tipo me dejó un cartelito en francés diciendo, me llamo X tengo tres hijos, bla,bla,bla historia que todos conocemos y me dije: ¿viajé tantos quilómetros para encontrar más de lo mismo? Y en realidad no era lo mismo, porque ese tipo, estaba solo, no estaba camuflado por la imagen frágil de un niño, si tal vez por un relato que apelara a la desprotección, pero sin exponerla como un zoológico.
La vida adulta… hasta acá mi vida con lo que pude: juego ahora un solitario donde nadie puede ganar de mano, ni irse al mazo. Soy yo contra mí misma
Dos alternativas para apostar: puerta derecha, amor; puerta izquierda, arte ¿cuál elegís, Saubidet?
Ser adulto implica también hacerse cargo de esas elecciones y pienso en esas pibitas del subte, qué opciones tuvieron, o tienen. De chico no sé si hay opciones; con el arte no se come sobre todo de niño, con el arte se juega, o eso debería ser, porque tanto el arte, como el juego se plasman a partir de la fantasía, y la fantasía no es la realidad: una cosa es jugar a ser adulto, otra muy distinta, es serlo. La fantasía radica pues en eso, en creer que se… pero no serlo, ni estarlo y estas pibitas no jugaban, eran adultas, ¿eran adultas por falta de opciones? De qué carajo sirve el arte en estos casos, de qué carajo sirve jugar; de qué amor estamos hablando, ¿acaso arte y amor son opciones para ellas? Siempre creí que mientras más conectáramos con el arte, mayor era la posibilidad de revolucionar al mundo, aunque sea el propio; hoy no sé si pienso lo mismo. Ahora, en este instante, en lo único que pienso, es que empieza a hacer frío en buenos aires y pienso en el frío y en esas pibitas del subte también, pienso en el frío de esas pibitas que nunca las dejamos ser niñas.

Agustina Saubidet Bourel

PD: gracias María por la charla de hoy en la plaza, me hiciste pensar y sentir mucho. GRACIAS
PD: no sé por qué, pero me acordé de una canción que escuchaba de chica, que me hacía llorar tanto como Carito. El pibe Ramón, de Piero "y siempre andaba con los pies descalzos, inaugurando baldíos y plazas... y la inocencia la perdió en los charcos y veinte letras que se aprendió y así se fue tuteando con la bronca..."

jueves, abril 01, 2010

LLAMADO a la solidaridad: perdí mi pañuelo rojo


Acabo de llegar, después de bailar sentido, como había prometido; y me doy cuenta de que no tengo mi pañuelo rojo, perdí me pañuelo rojo, ese que me compré en el verano y que me traía suerte, mi pañuelo, quiero mi pañuelo rojo, no puedo salir si no sé dónde está, tirado, colgado de mi cartera o adentro, o adentro del placard.
A quien lo haya visto, se ofrece escribir a bizomalog@yahoo.com y como recompensa, un fernet o un paquete de cigarrillos (si fuma). Nada más.
Quiero mi pañuelo rojo

Agustina Saubidet

miércoles, marzo 31, 2010

Latin Jam Descarga pa gozar

Ayer, como todos los martes a las 22hs, hora Argentina, escuché vía Internet el programa de Cazadores de Tornados conducido por Cristian Estrella (www.unaradio.com.ar), a esta altura un amigo conocido por todos.

El programa contó con una gran música invitada, que eligió para cerrar el programa un tema de Caetano Veloso, muy conocido, Nao Enche. Pa qué les cuento. Sin importar la hora, fue imposible no entregarme al baile…Uff libertad, esa palabrilla resuena desde ayer y me eyecta, una y otra vez, al apasionante mundo del baile.

Decidida a darle rienda suelta a esto, y saliendo de la cueva luego de una larga temporada en boxes, sin cámara, ni libretita de bolsillo, esta noche en el Uniclub de Buenos Aires, iremos a escuchar a Latin Jam Descarga pa gozar y a bailar junto a ellos. Vuelvo a las pistas, vuelvo a la mal llamada salsa, vuelvo a ser caribe por unos instantes, dispuesta a conectar con ese mundo de adentro que se desborda y me saca a bailar. Uff a bailar, cuánto lo necesitaba.

"La casa no está en orden" ni tendría por qué estarlo.

Sospeche de todo aquel que no desordene su casa. A mover los muebles y bailar una y otra vez, calentando pistas pies brazos cintura cadera hombros y si no se anima, al menos siga el ritmo con los dedos de la mano todos juntos, pegaditos, tocando lo que tenga a mano (attenti, tenga cuidado que no sea fuego).

En resumen, se resuelve por decreto de necesidad y urgencia: Esta noche se baila, señores y cuando digo bailar digo FELICIDAD plena. Uff, libertad. ¡A BAILAR SE HA DICHO!

Sin más demora, paso link para que ustedes también puedan degustar dos temitas de esta maravillosa banda en vivo. Dónde estén, quienes vayan, quienes no, quienes escuchen, quienes caminen bailando por Florida y Lavalle o por dónde sea que caminen. Latin Jam descarga pa gozar

http://latinjamdescargapagozar.blogspot.com/


Gute bailable

PD: Dedicado este post a dos grandes amigos, Cristian y Maripaz, que siempre me acercan buena música. Gracias enormes, inconmensurables gracias, por la música, las charlas, los mates, el ritmo, la presencia del abrazo, al pié del cañón.

martes, marzo 30, 2010

24 de marzo 1976 Y siempre: Letra viva, Jorge Money



Atiende:
si mi hijo
si nuestro hijo
fuera naciera sol o
luna homosexual poeta
o guerrillero ah si creciera
guerrillero o usurero al tanto %
o asesino oficinista vendedor de
peines en el subte o suicida flor
o cardo violador de tumbas o impasible
espectador del mundo comprensible padre de
familia actor de cine Rita Hayworth Tyrone Power
sacerdote verdugo militar terrorista puta carcelero
en la exacta mitad de tu ombligo te explico Manés que
si nuestro hijo recoge la bandera que dejamos o por
el contrario un ejemplo la olvida la traiciona la
veja la vende a razonable precio entendeme
si nuestro hijo mañana es muerto por ir más
allá de donde fuimos o por menos o por
error o por justicia o por lo que sea si
los muertos somos nosotros vos o yo o
los dos y él quien nos fusila de todos
modos Manés habremos ganado
porque la libertad es lo único que
debemos legarles a los demás
compañera amiga mía
no tiene mayor
relevancia.


El autor de tal libertad, fue Jorge Money, economista y poeta argentino, desaparecido en mayo del 1975 a los 29 años de edad. Publicado en Palabra Viva, textos de escritoras y escritores desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado Argentina 1974 y 1983. Libro publicado en el 2005, por SEA, Colección Biblioteca Popular.

Nota de color, yo compré este libro, por doce pesos por Av.Corrientes en Buenos Aires, hace como dos años.

Agustina Saubidet

domingo, marzo 28, 2010

VERDAD Y JUSTICIA

El miércoles fui a la marcha. Había muchas más personas que el año pasado, lo cual no garantiza ninguna estabilidad del sistema, ni que la cosa esté plenamente bien con este gobierno, ni que se haya hecho justicia. Creo que fue más gente, en principio, porque frente otros modelos, seguimos defendiendo la democracia y nos enojamos, nos duele, nos “embronca” cuando cierta “gente” de derecha, como Posse, Guelar, Duhalde, hacen ciertas declaraciones (sr Duhalde, lamento comunicarle que Videla no es opción, nunca lo fue, porque no fue elegido democráticamente y sus acciones han demostrado que ya NUNCA MÁS, puede ser opción, ni en democracia).

La libertad de expresión vale para todos, eso lo tengo claro; pero se me complica un poco escuchar a personas que defienden la tortura tan abiertamente, preferiría no hacerlo. Ese no es el país que quiero, ni por el que lucho. La bandera que hoy elijo alzar, tal vez es otra.

Desde hace unos años cada vez hay menos madres y abuelas y es lógico porque ya pasaron muchos años y se nos están yendo de a poco. En general siempre acompañé la marcha, caminando a su lado, junto a esa gran bandera plagada de fotos de desaparecidos. Este año, asumí el compromiso de agarrarla y llevarla apretada con los dedos de mi mano izquierda para que las madres y abuelas se queden tranquilas de que vamos a seguir con su lucha, porque es nuestra también, porque hay muchos que creemos que exigir la verdad y la justicia es un deber del pueblo, no sólo una opción (y y el poder judicial tendría ya que entender, que es su obligación impartir justicia)

A ustedes madres, abuelas, padres, les digo que la plaza los abrazará siempre y ojalá algún día delante de esa gran bandera que durante tantos años han llevado con tanto dolor, exista un gran cartel que diga: “por fin se hizo justicia, ahora sí: NUNCA MÁS”

Agustina Saubidet


PD: está foto si bien es de mi cámara, no es de mi autoría. GRACIAS, amigatica, por esas fotos maravillosas que sacaste de la marcha; pero por sobre todo, gracias por acompañar a estos argentinos que no se resignan a bajar los brazos.

miércoles, marzo 24, 2010

Ni olvido ni perdón: JUSTICIA y VERDAD



La imagen corresponde a un afiche realizado por Carlos Alberto Basta, premiado en el 2006 por la Universidad Nacional de Entre Ríos, Concurso Nacional de Afiches "El cole tiene memoria."

domingo, marzo 21, 2010

Los abrazo

clickea sobre el título y vas a ver, vas a escuchar, vas a bailar...

“...Sí, Dios, en él no he creído, factor de calma, un instante. Ya no haré pausas tampoco. ¿no puedo, pues, conservar nada de cuanto ha llevado mis pobres pensamientos, cedido ante mis dichos, mientras me escondía?
Voy a secar también, a taponar, estas órbitas chorreantes, ya está, ya no chorrean, soy una gran bola parlante, hablando de cosas que no existen o que quizás existen; es imposible saberlo, la cuestión no es esa.
Estoy yo entre el silencio y la apariencia. Me duele darme cuenta. Diré entonces: mantengo el reposo vivo y la ansiedad de permanecer oculto...”
, bajo un silencio tenue, como eso de los rezos con credos a cuestas, esas veces en que creer no es ya un mero acto de fe, sino una certeza. Ahora el momento es otro, y darme cuenta era para mí aún más duro que contemplar mi apariencia perdida, perdida después de un silencio, porque después de un silencio ya no chorrea nada, y la bola parlante se vuelve un nudo de barco reseco por el abandono y el óxido del destierro.
Huelo a mar, a siembra perdida, me huelo la piel salina, blanca, plagada de surcos que se hunden como almejas; y debajo de la arena ya no se puede creer en Dios, y menos aún en el silencio de la noche, pero no de cualquier noche, de esas noches sin credo que son más duras, más largas, tan largas...

Gute

PD: el texto en itálica, encerrado entre comillas, corresponde Samuel Beckett, de su novela El innombrable. Yo modestamente me lancé a seguirlo, escrito esto cual vómito, en el taller de escritura de Staffolani. Gracias Alfredo! si alguien quiere hacer lo mismo, o continuarlo... invitado está
PD: como hoy salí sin mi cámara, simplemente por el hecho que hoy, hoy quería bailar, los dejo con este link de música que es el mismo del título. Grazie Maripaz, linda tierra me trajiste y a bailar.
PD: Spinoza es a Nietzsche, lo que Beckett a mí (la diferencia es que fede lo sabía de antemano y yo lo acabo de descubrir) Beckett es "mi amigo"... ver filosofía Nietzsche, Guattari, Deleuz) Empiezan las clases y empiezo a tirar "concetos"