domingo, mayo 30, 2010

Intimas Verdades 5 La pasión por transmitir

a Juan Cruz Saubidet y Graciela Bourel


De chica, cuando estaba enferma y me quedaba en cama, mi mamá me leía mitología griega y leyendas populares del mundo entero: Brasil, China, Perú.

De todas la historias que me leía, la que más me gustaba era la de la Guerra de Troya. Había un personaje, Patroclo, que me caía bien por el sólo hecho de asociar su sonido al pochoclo o a una empanada de humita. Esa sílaba, CLO, en la boca de mi mamá, sonaba a canto de ranita después de la lluvia a la hora de siesta, una dulzura eterna que hasta el día de hoy recuerdo con tierna exactitud.

Lo que no recuerdo bien es qué versión del mito me leía; pero sí recuerdo su voz nítida, pausada, metiéndome en la historia como si la estuviera viviendo, ahí mismo, adentro del caballo; su mano dando vueltas la hojas y los millones de detalles del relato que mamá se detenía a contarme y explicarme, con cuidado, profundidad y sencillez (creo que gracias a ella amo tanto la filosofía).

Papá en cambio era mucho más frío. Formalmente académico.

Recuerdo que cuando tenía siete u ocho años, mi viejo daba clases en la facultad de ingeniería que estaba por paseo Colón; y con mi mamá y mi hermana lo íbamos a buscar a la noche. Recuerdo el edificio gigante, con sus eternas escalinatas, sus pasillos largos, sus techos altos, la madera, el mármol. Tenebroso de noche.

Tenebroso de noche, hasta que llegaba al aula donde mi papá daba clases.

Como siempre llegábamos un cachitín temprano, yo me apoyaba en la puerta del aula y lo veía, allá en el fondo, con su pizarrón y su portafolios apoyado en el enorme escritorio.

Sabía que no podía entrar al aula hasta que oficialmente no se terminara la clase y para mí, la señal de la entrada y el fin de mi espera, era cuando los alumnos se iban. Entonces, yo avanzaba por el corredor del medio del aula, feliz, como si fuera una princesa.

Siempre había algunos alumnos que se quedaban a preguntarle cosas a mi viejo, y yo me sentía orgullosa porque en ese momento, mi papá me presentaba: “Agustina, mi hija menor”. Mientras hablaba con los alumnos papá se limpiaba un poco las manos (porque las tenía llenas de tiza) y con cuidado iba cerrando su portafolios y poniéndose su saco azul, un saco azul…

Cuando ya estaba todo listo para irnos, papá (casi por instinto o por costumbre o por amor) guardaba un pedazo de tiza en el bolsillo de su saco. Después, me tomaba de la mano y me dejaba que le llevara el portafolios.

Cuando bajábamos la escalera que da a la Avenida Paseo Colon (esa escalera que me hace acordar a las construcciones griegas que mi mamá con tanto detalle me describía), mi papá con cuidado sacaba la tiza blanca de su bolsillo y me la regalaba. Yo, entonces, fascinada con mi tiza, le devolvía su portafolios; y mientras mi mano izquierda se llenaba de tiza, con mi mano derecha le sostenía su mano; y bajábamos juntos la escalera para luego ir a buscar el auto e irnos a comer afuera los cuatro.


Creo que la docencia es una pasión, una pasión que heredé de los dos: de mi papá tal vez más la entereza para plantarse delante de los alumnos, superando el miedo a exponerse; saber que una clase tiene que estar bien preparada por respeto a los alumnos, pero sabiendo de antemano también, que uno no sabe TODO. (aunque eso es más mío).

Exigir de uno mismo y de los alumnos, lo máximo POSIBLE, que piensen, que sientan, pero también siempre darles lugar a escucharlos, a sus preguntas, a sus reflexiones. Eso para mí es la docencia, que sin la pedagogía fantástica, maravillosa, poética y sensible de mi madre, esa retórica envidiable (que siento nunca alcanzaré) jamás hubiera podido ser docente.

La docencia exige dos condiciones indispensables: la generosidad y el coraje para el salto. Y el salto es de todos, de los alumnos y mío también, un salto que supieron dar mis padres para tomarme de la mano y ayudarme a mí también a saltar con ellos y más allá de ellos, también.


Gute


PD: Gracias por la vida que me dieron y por tanto más. Los AMO

lunes, mayo 24, 2010

Cazadores de tornados se despide del aire

Les dejo una info que tal vez les interese.
A beneficio del comedor-capacitador Gotitas de Esfuerzo de Bariloche, Argentina http://www.gotitasdeesfuerzo.blogspot.com/
Entrada alimentos no perecederos.
Allí los espero. Un abrazo, Gute


L@s esperamos el PROXIMO MARTES 25 DE MAYO en NoAvestruz, a partir de las 19:30 hs cuando daremos sala, para vivir con nosotros el ULTIMO PROGRAMA de Cazadores de Tornados, en horario especial de 20 a 23 hs.

Haremos un repaso frenético, intenso, emotivo, de lo que han sido estos 100 programas. Compartiremos el habitual chat pero ésta vez en pantalla gigante, y disfrutaremos de la música y el teatro en vivo de algunos de los tornad@s que hemos cazado: Andrea Prodan, Sr.Mikozzi, Botis Cromático Protoplasmático, María Ezquiaga, Mariana Pereiro, Lautaro Merzari, Radioeléctrica, Mariano Fernández, y Mariela Herlein.

¡ Traé tu portátil y participá del CHAT EN PANTALLA GIGANTE !

Sino podés acercarte personalmente, podés seguir la transmisión desde tu casa a través de www.unaradio.com.ar y participar desde el chat de una radio http://www.unaradio.com.ar/seccion/chat

Conducción general: Cristian Estrella
Para más información http://www.facebook.com/event.php?eid=125681244109310&ref=ts


martes, mayo 11, 2010

Nosotros no hacemos el amor

(antes de leer este post, se recomienda hacer click en el título para musicalizar la lectura)


Sobre la noche, esa, esa única noche dónde todo pudo haber acabado; pero no. Todo siguió igual y yo sin dormir, como a la espera de algo que alivie.

Salvia comida

El amor nos nutre, nos perfora, nos duele, nos renace, nos oculta, nos mutila, nos despierta, nos enlentece, nos desarma, nos fragiliza, nos devora, nos agranda, nos achica, nos apura, nos calma, nos llora, el amor nos hace. Nosotros no hacemos el amor.

Los hombres piensan que la cosa pasa por la continuidad del llamado y, no, no pasa por ahí el compromiso.

Ellos ya saben que todo no se sostiene con el sexo y que el compromiso en realidad viene de lo siguiente:

Antes de los noventa, se los llamaba mujeriegos; después de los noventa algo pasó y se camuflaron delante de la frase “yo no quiero compromisos, esto es free, Light, tranqui, sin compromisos”. Distinguimos la marca del menemismo, en dos detalles: uno, la posición tan chota desde donde se emite el discurso; segundo, los términos anglosajones para camuflar su posición de mujeriego. Creen que en la posibilidad de variar a tiempo, yace la posibilidad de conservar el deseo intacto.

Las mujeres, en cambio, necesitamos cierto anudamiento del deseo, quizás ficticiamiente, en el compromiso; porque la continuidad de un vínculo nos tranquiliza todo ese exceso que tenemos. Pero tranquilizar no es lo mismo que adormecer. Recuerden que gran porcentaje de los divorcios y de las separaciones están decididas por las mujeres.

Nosotras no tenemos más miedo de separarnos de lo que ya no nos genera deseo: mal, bien, a tiempo o destiempo, nosotras ya aprendimos a dejar, de alguna manera; y necesitamos algo mucho más que el sexo; pero no se trata de hacer el amor. Sabemos que el amor no pasa por el sexo; que en todo caso, ayuda a sostener ciertas posiciones sobre el sexo (sobre, que no es lo mismo que al sobre).


Según la abuela, todo se soluciona con saliva

La primera saliva es la mejor por eso hay que tomarse un vaso de agua cuando te laventás y claro, también al acostarse.


It s all right if you need to write, but remember to keep the left even if you write with your right.


Dicen que rompo corazones, pero es porque yo tengo el corazón roto y transmito todo eso; y voy rompiendo corazones para no sentirme tan sola; porque en esa soledad, en esa soledad no habita nadie, y vos, petit cochon, vos eso lo sabés muy bien…

Sabés qué feo es que ninguna persona ya te sorprenda; que pocos te generen esa admiración; y sólo aquel, aquel que logró capturarte, ya ni siquiera mira, porque está igual que vos, perdido; pero ya no es que “ya no se pueda nada”, sino que ya nada te sorprende.

Puta revolución que no llegó.

Eso sí, se vuelve al formato mínimo de la comunidad de la especie, porque volvimos a ser especie.

No me mires así con sorpresa, petit cochon, esto lo entendés y te duele tanto como a mí. Claro, tu caparazón de felino te protege del mundo, pero ojo, también te protege de sentir con el cuerpo, y conmigo algo sentís, que no sabés qué es; como no te permitís decir nada que sea gris (tiene que ser blanco o negro) y conmigo la cosa es gris; y no te lo bancás.

Yo, en cambio, si bien algo de esto puedo sentir, algo de la revolución sí ha llegado a mí, mejor dicho, en mí.

Desde hace no mucho, surgió en mí una epifanía sobre el amor, gracias al derrumbe de las bases de los pilares que habían construido la manera de vivir el amor.

El amor nos construye definitivamente, ya bien lo dijiste, como nos construye el universo en el proceso misteriosamente hermoso de la vida, en todas sus dimensiones. Y como la vida es cambio, siempre habrán catástrofes, descubrimientos, decepciones, ilusiones: todo puede cambiar en cuestión de segundos, vos ya bien lo sabés, porque eso lo debemos saber quienes andamos por los caminos del amor. Sino estamos fritos.

Hay que dejarse construir por el amor, por el amor de lo que llega a nuestra vida, traiga lo que traiga; entregarse al momento y soñar; aprender para seguir andando; saber que siempre se puede estar mejor. Por eso a veces me voy.


Vendrán seguramente muchas personas a compartir el amor, pero siempre queda el amor de los amigos, que es el mejor………..y claro,

El amor por la comida también

Bueno sí, la cosa para mí no es nada fácil. Una cosa es aprender inconcientemente lo que es perder; y otra, que se te queme las casa y salves tus cosas. Ahí perdés mucho más…

¡Puta!, aprender a diario, que todo puede perderse definitivamente en escasos segundos de corridas, porteros eléctricos y hollín.

Pero bueno, aquí me ves con mi música y vos con tus nomates. Se baila y se escribe, se pinta, se hace música para inscribir algo también. Sólo es cuestión de establecer el método, no los elementos.

Lo intenso siempre es singular, pero no necesariamente peor, ni menor; es diferente y a veces, te lo aseguro, petit couchon que hay intensidades tan singulares, pero tan singulares, que parecen preparadas. Intensidades intencionadas. Pero lo loco, es que son azarosas, petit couchon y eso también lo sabemos los que no hacemos el amor.


Texto Maripaz & Gute; música Les negresses vertes & Massive Attack; foto, Gute; fuego, Maripaz; Arbol, piñas; Argentina, Mar Azul 2010

lunes, mayo 10, 2010

La Mancha del Kiss Jote

El Quijote de la Mancha, versión Canon Mar Azul, 2010. Toma directa, Agustina Saubidet Bourel

miércoles, mayo 05, 2010

La caída

Sobre el tercer estante de la heladera, una cacerola de metal azul a medio cerrar que deja ver una base de arroz con carne, cebolla, ajo, morrón, todo podrido, pegado, marrón, todo marrón, hasta el olor. En el centro de la cacerola, una capa de moho blanca y verdosa donde descansa congelada una cucaracha de patio, atrapada como en una teladearaña.

Por una hojota que se enreda en la base de la heladera, Marta cae sobre el mosaico frío. El impacto no le impedirá pensar que de no escucharse su caída, pueden pasar semanas hasta que alguien dé con ella. Se angustia, piensa en la cucaracha congelada, seguramente nadie vino a socorrerla. Ella piensa que ni el portero sabe de su caída.

Observa con detenimiento la situación como buscando objetos que puedan ayudarla a imaginar una salida. Con cuidado, extiende su mano sobre el tercer estante, ese mismo que sostiene a la cacerola. Entonces, trata de utilizarlo como punto de apoyo para incorporarse, pero la fuerza es mayor y el estante cede y se desmorona rompiendo el vidrio de la parte inferior de la heladera, con tanta mala suerte que la cacerola rueda junto con un montón de vidrios hasta su cabeza.

-Al menos de hambre, no voy a morir –piensa Marta quien cierra los ojos, respira hondo y hunde su mano reumática sobre la capa espesa de moho.

Agustina Saubidet Bourel


lunes, abril 26, 2010

El humo


estoy agotada
decididamente agotada
salgo de una, entro en otra y en otra y en otra
llena de hollín y de olor a humo y detergente sintético.
ayer estaba agotada
y hoy estoy más
como si un humo de problemas me persiguiera
pero estoy feliz
El sábado volví a tocar algo de percu, alguien dijo que tenía una sombra de chamanes detrás
estaba poseídamente feliz contra mano mano izquiera, ritmo en derecha, jugar... fui feliz, más que sacando fotos, aunque tenía toda la ropa con olor a humo.
Varios tocaron instrumentos, algunos por primera vez en la vida y Maripaz en el sillón, parecía feliz y llena de humo, pero estaba feliz.
Jugó con la clave cubana y yo con mi contratiempo mano izquierda, volví a tocar
quiero volver a la percu, a la música, a cantar,
quiero hacerlo
permitirmelo
tocar
de nuevo
que es casi como amar
pero tocar es aún más increíble
soy feliz
como cuando bailo
y mi cámara duerme
y yo feliz
con olor a humo
y detergente sintético
y Maripaz feliz
y Manu feliz
Y Carli feliz
y Marce feliz
y Cristo feliz
yo plena
faltaba Marpín
dijo Maripaz
feliz

Gute
Foto Martín Naya

miércoles, abril 21, 2010

Cuando la sensación toma al cuerpo, la acción le gana a la cabeza

¿A dónde iría, si pudiera irme, qué sería, si pudiera ser, qué diría si tuviera voz, quién habla así diciéndose yo? Repóndanme simplemente mientras otro con frivolidad, pero con buen gusto, apoya sobre mis vértebras un bien reconocido protector solar.” Y entonces empiezo a encontrar seudas respuestas que no pienso, simplemente me respondo, él su mano, el olor a dermaglos 40, mi piel blanca, su mano sobre una piel que supo de niña llenarse de ampollas y me daba tanta vergüenza de niña que me vieran llena de ampollas en la pileta del GEBA y en realidad era por descuido de los adultos que mi piel se ampollaba. Ahora es distinto; ahora me cuido sola, ahora él y su mano sobre mis vértebras…como dibujándolas una a una y me daría vuelta simplemente para agradecerle que esté ahora él encima de la vergüenza de mis ampollas, pero no le digo nada, porque no tengo voz, porque no tengo respuestas frente a lo que encuentro, yo tirada, la loneta a lunares horrible de mi madre es hoy una bandera de brasil que elegí yo, que no me hace transpirar, sonrío, él no lo sabe, no sabe que soy feliz, tal vez soy feliz por no preguntarme nada ahora, ahora que él me pasa dermaglós 40 y cuenta mis vértebras una a una como trepando una escalera, me hace masajes por toda la espalda, hasta apretar con fuerza los hoyuelos, esos que tengo justo arriba de la cola, esos que hacen que mi culo se vuelva una cara, son puntos centrales de olvido y de contractura, de dolor y de cervicales podridas, él me aprieta como si fueran dos botones, como eyectado todo eso que no quiero de mí, yo no me muevo, por primera vez dejo que me acaricie toda y me llene de crema una y cien veces, que la bandera de brasil se llene de crema, como mis hoyuelos, yo sonrío, mi cara apoyada de costado, con los ojos cerrados, aún veo el mar, porque lo escucho, escucho el mar cuando hay algo del mundo que me calienta y no es la arena.

¿Y a dónde iría? Tal vez la pregunta sea otra, la pregunta correcta es, ¿quiero irme?, ¿qué pasaría si me quedara? Tomo sus manos, las detengo con fuerza, me doy vuelta, él se sorprende, mis piernas rojas se enganchan en sus pantorrillas marcadas, y se trepan hasta llegar a su espalda. Me lleno las manos de crema, lo tiro encima mío, no hay espacio para respirar, lo sabe-lo sabemos, yo llena de crema, mi cuerpo lleno de crema, de su crema maldita, puta, que nos pega, que nos perfora, separarnos ya no podemos, mis manos llenas de crema perforan sus vértebras. No hay dolor. Lo miro, siento que lo miro yo, él no me mira, él sangra y mis manos sólo buscan más sangre. El mundo parece ahora pertenecer a otro mundo que no somos nosotros, tengo miedo, mucho, me tira del pelo, para atrás, mis vértebras suenan, respira junto a mi oreja, lame mi oreja, la muerde, lo beso y tiene gusto a dermaglos, pero ya sin número; me vuelve a tirar del pelo, mis ojos se llenan de lágrimas, pero lágrimas de ardor, como si el pelo ardiera… estrujo mi manos hasta llegar a sus riñones, emite un quejido, le duele, me gusta que le duela porque sé que fue por la presión de mis manos, como si emanara de mis tentáculos todo mi dolor, mi goce y le llegara hasta sus riñones, hasta perforarlos, hasta gemir, hasta acabar sin buen gusto, envueltos en dermaglos.


Agustina Saubidet Bourel


PD: a falta de muzza, una grande, publico cosillas del taller de escritura, mientras vuelvo a los borradores de mi novela inconclusa, toujours…Mi profe Alfredo Staffolani, alias Staffo, se comprometió este año a lograr que mi escritura pase del pajerismo mental de los mundos adentro, a la acción realizada. Entonces, tiró consigna tensa entre esos dos mundo, el de Beckett y la mano de un otro pasándole protector al cuerpo del personaje (intervención de Staffo sobre Beckett). Me metió en un brete y la solución más fácil era el pajerismo mental; pero no, cada vez que me metía en el mundo de adentro, para evitar conectar con la acción, Staffo me decía, "no no, ponele acción, conectate". Así que le puse un poco de acción al cuerpo, conclusión: el título del post.

Ok voy a dejar de leer a Beckett y me voy a poner las pilas con Carver y Faulkner y a recordar una y otra vez, a Sallinger y sus nueves cuentos.



domingo, abril 04, 2010

Feriado: las pibitas del subte

a María, de Esquel
Estoy sentada en el subte D. Es feriado y lo sé porque no viajo parada. Cuatro o cinco pibitas suben al vagón, son de esas pibitas que venden gomitas de pelo o costureros por dos pesos que guardan en una bolsa de nylon negra, a veces blanca o verde.
Son muchas, rara vez hay tantas juntas (tal vez es porque es feriado). Tienen diferentes edades, uno las supone porque algunas comienzan a desarrollarse y otras aún son muy niñas, las más grandes cuidan de las más pequeñas, casi por descuido; y todo transcurre con “normalidad” en el subte, una imagen cotidiana y en realidad, en ese desarrollo temprano de los pequeños pechos que se esconden detrás de remeras ajustadas, hay una niña (que esconde sus pechos para seguir siendo niña) y uno piensa en los millones de hijos de puta que pagan por tener sexo con esas niñas, por el sólo hecho de sus pechos pequeños y entonces todo se vuele un asco, un rechazo a esa realidad que uno no concibe, ni por descarte de opciones. Son NIÑAS.
Niñas que usan por lo general zapatillas de colores, el pelo largo, lacio, atado, a veces ya teñido, a veces natural trigueño; usan calzas ajustadas y remeras coloridas que jamás combinan a los ojos de los otros, y en las uñas de las manos, un esmalte saltado que deja ver una mugre de uña percudida, de mano que ha pasado por millones de lugares, menos por agua, y yo me detengo simplemente a mirarlas…a pensar en esos detalles.
Algunas hablan a los gritos, otras al oído entre ellas. Se rién; pero son de esas risas que duran poco. La más benjamina debe tener cuatro año. Apoya su cuerpo en el pasamanos que va hasta el piso, en el fondo del vagón. Esa chiquita posee una belleza tan profunda en los ojos, mezcla de ingenuidad y desilusión, como si estar ahí fuera un juego y no tanto, como si tuviera ya conciencia de que esa vida de subte ya no es un juego, porque no la elige, porque ya no elige jugar a eso. Veo esa mirada, tengo la cámara de fotos conmigo, pero no le encuentro sentido, pienso en la nena, en su vida. Como esa vez, hace algunos años que me encontré con un chiquito de la calle, por Pueyrredón y Santa Fe, llorando porque no había conseguido vender nada y no pude más que comprarle un par de biromes y un paquete de carilinas, para tapar mi culpa social, un poco lo que hacemos todos, o no todos, algunos, aunque no todo el tiempo… de golpe, recordé a ese chiquito, no sé porqué recordé sus lágrimas grises, en el instante en que salí hoy del subte y pensé en escribir sobre esto, esas lágrimas de mugre. Puta pascua.
Aún resuena en mí, los ojos de ese chiquito angustiado, temeroso, triste, un pibito que no tendría más que 7 años en aquel entonces, que iba a la escuela, en aquel entonces; o esa chica que pedía en el vagón y que su mamá tenía celular, allá por el 99 y me dio una bronca. Uno ve todas esas fotos juntas y piensa, bah, no sé, yo pienso, algo no está bien; tal vez mi silencio no esté bien, esto también forma parte de la vida, de las cosas, de la cosas que elijo no sacar con mi cámara y que prefiero plasmarlas en un papel. Aunque también es un poco absurdo escribir sobre esto.
Cuando llegué a Paris buscando otra realidad para ver, lo primero que me pasó al tomarme el tren rumbo al centro, fue que un tipo me dejó un cartelito en francés diciendo, me llamo X tengo tres hijos, bla,bla,bla historia que todos conocemos y me dije: ¿viajé tantos quilómetros para encontrar más de lo mismo? Y en realidad no era lo mismo, porque ese tipo, estaba solo, no estaba camuflado por la imagen frágil de un niño, si tal vez por un relato que apelara a la desprotección, pero sin exponerla como un zoológico.
La vida adulta… hasta acá mi vida con lo que pude: juego ahora un solitario donde nadie puede ganar de mano, ni irse al mazo. Soy yo contra mí misma
Dos alternativas para apostar: puerta derecha, amor; puerta izquierda, arte ¿cuál elegís, Saubidet?
Ser adulto implica también hacerse cargo de esas elecciones y pienso en esas pibitas del subte, qué opciones tuvieron, o tienen. De chico no sé si hay opciones; con el arte no se come sobre todo de niño, con el arte se juega, o eso debería ser, porque tanto el arte, como el juego se plasman a partir de la fantasía, y la fantasía no es la realidad: una cosa es jugar a ser adulto, otra muy distinta, es serlo. La fantasía radica pues en eso, en creer que se… pero no serlo, ni estarlo y estas pibitas no jugaban, eran adultas, ¿eran adultas por falta de opciones? De qué carajo sirve el arte en estos casos, de qué carajo sirve jugar; de qué amor estamos hablando, ¿acaso arte y amor son opciones para ellas? Siempre creí que mientras más conectáramos con el arte, mayor era la posibilidad de revolucionar al mundo, aunque sea el propio; hoy no sé si pienso lo mismo. Ahora, en este instante, en lo único que pienso, es que empieza a hacer frío en buenos aires y pienso en el frío y en esas pibitas del subte también, pienso en el frío de esas pibitas que nunca las dejamos ser niñas.

Agustina Saubidet Bourel

PD: gracias María por la charla de hoy en la plaza, me hiciste pensar y sentir mucho. GRACIAS
PD: no sé por qué, pero me acordé de una canción que escuchaba de chica, que me hacía llorar tanto como Carito. El pibe Ramón, de Piero "y siempre andaba con los pies descalzos, inaugurando baldíos y plazas... y la inocencia la perdió en los charcos y veinte letras que se aprendió y así se fue tuteando con la bronca..."

jueves, abril 01, 2010

LLAMADO a la solidaridad: perdí mi pañuelo rojo


Acabo de llegar, después de bailar sentido, como había prometido; y me doy cuenta de que no tengo mi pañuelo rojo, perdí me pañuelo rojo, ese que me compré en el verano y que me traía suerte, mi pañuelo, quiero mi pañuelo rojo, no puedo salir si no sé dónde está, tirado, colgado de mi cartera o adentro, o adentro del placard.
A quien lo haya visto, se ofrece escribir a bizomalog@yahoo.com y como recompensa, un fernet o un paquete de cigarrillos (si fuma). Nada más.
Quiero mi pañuelo rojo

Agustina Saubidet

miércoles, marzo 31, 2010

Latin Jam Descarga pa gozar

Ayer, como todos los martes a las 22hs, hora Argentina, escuché vía Internet el programa de Cazadores de Tornados conducido por Cristian Estrella (www.unaradio.com.ar), a esta altura un amigo conocido por todos.

El programa contó con una gran música invitada, que eligió para cerrar el programa un tema de Caetano Veloso, muy conocido, Nao Enche. Pa qué les cuento. Sin importar la hora, fue imposible no entregarme al baile…Uff libertad, esa palabrilla resuena desde ayer y me eyecta, una y otra vez, al apasionante mundo del baile.

Decidida a darle rienda suelta a esto, y saliendo de la cueva luego de una larga temporada en boxes, sin cámara, ni libretita de bolsillo, esta noche en el Uniclub de Buenos Aires, iremos a escuchar a Latin Jam Descarga pa gozar y a bailar junto a ellos. Vuelvo a las pistas, vuelvo a la mal llamada salsa, vuelvo a ser caribe por unos instantes, dispuesta a conectar con ese mundo de adentro que se desborda y me saca a bailar. Uff a bailar, cuánto lo necesitaba.

"La casa no está en orden" ni tendría por qué estarlo.

Sospeche de todo aquel que no desordene su casa. A mover los muebles y bailar una y otra vez, calentando pistas pies brazos cintura cadera hombros y si no se anima, al menos siga el ritmo con los dedos de la mano todos juntos, pegaditos, tocando lo que tenga a mano (attenti, tenga cuidado que no sea fuego).

En resumen, se resuelve por decreto de necesidad y urgencia: Esta noche se baila, señores y cuando digo bailar digo FELICIDAD plena. Uff, libertad. ¡A BAILAR SE HA DICHO!

Sin más demora, paso link para que ustedes también puedan degustar dos temitas de esta maravillosa banda en vivo. Dónde estén, quienes vayan, quienes no, quienes escuchen, quienes caminen bailando por Florida y Lavalle o por dónde sea que caminen. Latin Jam descarga pa gozar

http://latinjamdescargapagozar.blogspot.com/


Gute bailable

PD: Dedicado este post a dos grandes amigos, Cristian y Maripaz, que siempre me acercan buena música. Gracias enormes, inconmensurables gracias, por la música, las charlas, los mates, el ritmo, la presencia del abrazo, al pié del cañón.

martes, marzo 30, 2010

24 de marzo 1976 Y siempre: Letra viva, Jorge Money



Atiende:
si mi hijo
si nuestro hijo
fuera naciera sol o
luna homosexual poeta
o guerrillero ah si creciera
guerrillero o usurero al tanto %
o asesino oficinista vendedor de
peines en el subte o suicida flor
o cardo violador de tumbas o impasible
espectador del mundo comprensible padre de
familia actor de cine Rita Hayworth Tyrone Power
sacerdote verdugo militar terrorista puta carcelero
en la exacta mitad de tu ombligo te explico Manés que
si nuestro hijo recoge la bandera que dejamos o por
el contrario un ejemplo la olvida la traiciona la
veja la vende a razonable precio entendeme
si nuestro hijo mañana es muerto por ir más
allá de donde fuimos o por menos o por
error o por justicia o por lo que sea si
los muertos somos nosotros vos o yo o
los dos y él quien nos fusila de todos
modos Manés habremos ganado
porque la libertad es lo único que
debemos legarles a los demás
compañera amiga mía
no tiene mayor
relevancia.


El autor de tal libertad, fue Jorge Money, economista y poeta argentino, desaparecido en mayo del 1975 a los 29 años de edad. Publicado en Palabra Viva, textos de escritoras y escritores desaparecidos y víctimas del terrorismo de Estado Argentina 1974 y 1983. Libro publicado en el 2005, por SEA, Colección Biblioteca Popular.

Nota de color, yo compré este libro, por doce pesos por Av.Corrientes en Buenos Aires, hace como dos años.

Agustina Saubidet

domingo, marzo 28, 2010

VERDAD Y JUSTICIA

El miércoles fui a la marcha. Había muchas más personas que el año pasado, lo cual no garantiza ninguna estabilidad del sistema, ni que la cosa esté plenamente bien con este gobierno, ni que se haya hecho justicia. Creo que fue más gente, en principio, porque frente otros modelos, seguimos defendiendo la democracia y nos enojamos, nos duele, nos “embronca” cuando cierta “gente” de derecha, como Posse, Guelar, Duhalde, hacen ciertas declaraciones (sr Duhalde, lamento comunicarle que Videla no es opción, nunca lo fue, porque no fue elegido democráticamente y sus acciones han demostrado que ya NUNCA MÁS, puede ser opción, ni en democracia).

La libertad de expresión vale para todos, eso lo tengo claro; pero se me complica un poco escuchar a personas que defienden la tortura tan abiertamente, preferiría no hacerlo. Ese no es el país que quiero, ni por el que lucho. La bandera que hoy elijo alzar, tal vez es otra.

Desde hace unos años cada vez hay menos madres y abuelas y es lógico porque ya pasaron muchos años y se nos están yendo de a poco. En general siempre acompañé la marcha, caminando a su lado, junto a esa gran bandera plagada de fotos de desaparecidos. Este año, asumí el compromiso de agarrarla y llevarla apretada con los dedos de mi mano izquierda para que las madres y abuelas se queden tranquilas de que vamos a seguir con su lucha, porque es nuestra también, porque hay muchos que creemos que exigir la verdad y la justicia es un deber del pueblo, no sólo una opción (y y el poder judicial tendría ya que entender, que es su obligación impartir justicia)

A ustedes madres, abuelas, padres, les digo que la plaza los abrazará siempre y ojalá algún día delante de esa gran bandera que durante tantos años han llevado con tanto dolor, exista un gran cartel que diga: “por fin se hizo justicia, ahora sí: NUNCA MÁS”

Agustina Saubidet


PD: está foto si bien es de mi cámara, no es de mi autoría. GRACIAS, amigatica, por esas fotos maravillosas que sacaste de la marcha; pero por sobre todo, gracias por acompañar a estos argentinos que no se resignan a bajar los brazos.

miércoles, marzo 24, 2010

Ni olvido ni perdón: JUSTICIA y VERDAD



La imagen corresponde a un afiche realizado por Carlos Alberto Basta, premiado en el 2006 por la Universidad Nacional de Entre Ríos, Concurso Nacional de Afiches "El cole tiene memoria."

domingo, marzo 21, 2010

Los abrazo

clickea sobre el título y vas a ver, vas a escuchar, vas a bailar...

“...Sí, Dios, en él no he creído, factor de calma, un instante. Ya no haré pausas tampoco. ¿no puedo, pues, conservar nada de cuanto ha llevado mis pobres pensamientos, cedido ante mis dichos, mientras me escondía?
Voy a secar también, a taponar, estas órbitas chorreantes, ya está, ya no chorrean, soy una gran bola parlante, hablando de cosas que no existen o que quizás existen; es imposible saberlo, la cuestión no es esa.
Estoy yo entre el silencio y la apariencia. Me duele darme cuenta. Diré entonces: mantengo el reposo vivo y la ansiedad de permanecer oculto...”
, bajo un silencio tenue, como eso de los rezos con credos a cuestas, esas veces en que creer no es ya un mero acto de fe, sino una certeza. Ahora el momento es otro, y darme cuenta era para mí aún más duro que contemplar mi apariencia perdida, perdida después de un silencio, porque después de un silencio ya no chorrea nada, y la bola parlante se vuelve un nudo de barco reseco por el abandono y el óxido del destierro.
Huelo a mar, a siembra perdida, me huelo la piel salina, blanca, plagada de surcos que se hunden como almejas; y debajo de la arena ya no se puede creer en Dios, y menos aún en el silencio de la noche, pero no de cualquier noche, de esas noches sin credo que son más duras, más largas, tan largas...

Gute

PD: el texto en itálica, encerrado entre comillas, corresponde Samuel Beckett, de su novela El innombrable. Yo modestamente me lancé a seguirlo, escrito esto cual vómito, en el taller de escritura de Staffolani. Gracias Alfredo! si alguien quiere hacer lo mismo, o continuarlo... invitado está
PD: como hoy salí sin mi cámara, simplemente por el hecho que hoy, hoy quería bailar, los dejo con este link de música que es el mismo del título. Grazie Maripaz, linda tierra me trajiste y a bailar.
PD: Spinoza es a Nietzsche, lo que Beckett a mí (la diferencia es que fede lo sabía de antemano y yo lo acabo de descubrir) Beckett es "mi amigo"... ver filosofía Nietzsche, Guattari, Deleuz) Empiezan las clases y empiezo a tirar "concetos"

viernes, marzo 05, 2010

Relatos de embarque, Chile 2009

Cola de migraciones, me encuentro con un yankie que me pide disculpas. Me pregunta de dónde soy, a dónde viaje. Le contesto que a Chile, me habla en inglés, le contesto en inglés, le digo que a visitar a una amiga, le digo que vive en Providencia, me dice que Providencia es como Avenida Corrientes, con un acento bien claro en español, me dice que su padre es venezolano y su madre, italiana. Le hablo a partir de ahí en español. Me dice que vive en Nueva York, que ama Argentina, que quiere ser alcalde, piensa en Tinelli. Me resulta pesado, tedioso. Hacemos la fila, otra más, le digo que me siento una hormiga, le digo hormiga en inglés, para que entienda. Me dice que vayamos por la izquierda que hay menos gente. Es verdad. Le pregunto sino será para bisnesclás, me dice que no, parece que en migraciones somos todos iguales, potencialmente sospechosos. Me dice que la gente va menos por la izquierda, que sólo el 22% de la población usa la izquierda, le pregunto si está hablando de política. No, vuelve a explicarme que habla de la gente que usa la izquierda, vuelvo a reiterarle la ironía… (creo que no la entendió).
Me toca la ventanilla 2 de migraciones; a él, la 3 (me siento aliviada). Como un murmullo escucho que vuelve a decirle al de migraciones que le gusta tanto Argentina que le gustaría ser un alcalde tan popular como Tinelli.
Cuando termino mi trámite, me voy corriendo de migraciones, no lo quiero ni cruzar. Busco una sala para fumar, me indican que tengo que pasar como tres pasillos que me suenan a una larga cordillera. Finalmente llego, es un cuartucho, entro, casi muero asfixiada. Hay un tipo sentado, pienso en su cara, morirá de cancer. Por la pantalla, veo mi puerta de embarque, 12, qué número. La puerta 12.

Agustina Saubidet, marzo 2009, cuando aun no tenía la cámara de fotos
PD: no sé por qué, después de tanta ausencia del blog, necesito sacarme estos textos de encima.

Frases de cuaderno de viaje (Chile, Claromecó, El Palmar, Mar Azul

“si los amigos te representan, no sirve enamorarse de un amigo”

“no me rompas la ilusión de creer que te importo”

“el acento extranjero moja”

“si los hombres le ponen el pecho a la vida, las mujeres que ponemos el culo a la ola, simplemente porque es anticelulítico”

“no confundir amor con bajón, ni consumir, no consumir amor con bajón”
El amor confunde, vamos - concluyó D Artagnan y se tomó un mate.

“cuando pases el fantasma, decime cómo se ve del otro lado, si se ve igual, avisame, así dejo análisis”

“quiero comprarme un pasaje ida sólo”

“perro que comió, voló. Son todos iguales”

“que triste es irse, peor nunca haber llegado”

“hay amores que son restauradores de piso”

Según un autor “lo que das, te lo das; lo que no das te lo quitas”… según otro autor “lo que la vida te da, también te lo quita”, pónganse de acuerdo señores. Conclusión “que no nos quiten más de lo que damos. He dicho.”

“cuando el amor es sano, la separación no duele”

“el humor es nómade; la tristeza, sedentaria y la saudade: routard, mochilero”

“en vacaciones, nunca hay que fiarse de los hombres llevadores de bolsos”

“Todo conlleva un riesgo, cruzar el puente o tomarse la balsa. En ambos casos el riesgo es el mismo: morirse ahogado, pero ¿de qué forma?”

“las demoras en los embarques son tan largas e insoportables como el trayecto entre tu último beso y el próximo. Ok es cursi, pero cien por ciento realista”

“siempre llego tarde, pero siempre llego”

“el riesgo del exilio, conlleva la posibilidad de libertad o de una nueva prisión”, so? ¿dónde renuevo el pasaporte para salir de mí?

Gute
escritos encontrados entre el 01 de marzo de 2009 y el 20 de febrero de 2010

jueves, marzo 04, 2010

Teoría del cactus



-Me dicen que soy un cactus- dijo Lula
-Puede ser, pero las espinas están para adentro- le contesté.

Agustina Saubidet

martes, marzo 02, 2010

Consejos del Dr. Ruttini (1)

-La practicidad es una buena forma de evitar, o de levitar por los problemas que uno empieza a oler -concluyó el Dr. Ruttini frente a un pequeño grupo de concurrentes- El tema principal es no exponer aquello que debería permanecer oculto-.

Los concurrentes tomaban notas mientras los seguían como guardaespaldas fanáticos.
El Dr. siguió con su recetario por los pasillos del edificio, envuelto en un tapado de bizón.

-Preferentemente, no mirar a los ojos, basarse en la objetividad de los hechos, restarle importancia a lo ocurrido. En resumen, que el contrincante no vuelva a tener acceso a nuestro mundo de adentro.
De todas maneras, si el contrincante es sumamente narcisista, y de estos abundan mucho, quédense tranquilos, que digan lo que digan, el contrincante creerá que él sigue siendo el centro de nuestro mundo (y a esto jamás hay que darle batalla, sino tan sólo reirse un poco).
El contrincante narcisista, intuye que aún ocupa un punto central en nuestro mundo de adentro (déjelo que crea lo que quiera, usted sabe cómo son las cosas). Claro, lo que el contrincante narcisista no sabe es que jamás entró en nuestro mundo de adentro y usted debería entonces estar tranquilo, ha podido evitar los problemas a tiempo.
Puede ocurrir que se cruce, claro con un contrincante…cómo decirlo, ¿histérico? que frente a su practicidad lo acuse de frío, pragmático, insensible y luego de que usted ha tomado el toro por las astas, el contrincante lo busque y lo busque sin hacerse cargo del mundo de adentro de él mismo (digo, del contrincante histérico)
-¿Y si uno se enamora? preguntó un contrincante del fondo
- Lamento comunicarle mi estimado, que nada puede hacer allí la practicidad, ni aún tomando la medicación correspondiente. El enamoramiento trae serios problemas a los mundos adentro, pero no puede evitarse, ni levitarse y lo mejor es no mentirse.
Igual quedese tranquilo, es muy raro enamorarse en estos tiempos.

Agustina Saubidet

domingo, febrero 14, 2010

Oliverio Girondo (1891-1967), un espantapájaros al alcance de todos

Muchos de nosotros nos hemos acercado por primera vez a sus poesías a través de la película de Subiela,“El lado oscuro del corazón” (1992) descubriendo en su tinta, un vuelo mayúsculo y profundo.
Cuando uno lee a Girondo, tiene la impresión de que no hay razón para temer a las palabras; que todo se trata de un juego; que la profundidad de una frase y su sensibilidad pueden encontrarse en cualquier imagen cotidiana, por más absurda que parezca. Sus metáforas poseen la contundencia de un espejo y al mismo tiempo, la sencillez de un arroyo que simplemente deviene, corre.
Irónico, cínico, sarcástico, mordaz, romántico, bello, estético, vanguardista. Sus poesías y textos trascienden cualquier corriente: transformación constante sin rumbo fijo. No hay abismos, pues su poesía es el salto mismo. El ser en Girondo se vuelve un estar en gerundio, múltiple, conjugado en un presente alegórico continuo; dado, no sólo por la avidez de sus palabras, sino también por el juego que entabla con el espacio, escapando de esta forma a cualquier sentido unívoco y asfixiante. Nos abre un cielo sin horizontes y nos invoca a disfrutarlo. Reírnos de nosotros mismos, aún en esos lugares que evitamos recorrer.
En Espantapájaros (al alcance de todos), 1932, encontramos un Girondo cercando la vida desde un plano cotidiano, sensible, inmanente, sin ninguna intención de búsqueda de esencialismos transmundanos. Temas como la muerte, el sexo y la vida misma, unidos a la marca de su sello estético, escapan a cualquier forma convencional de abordarlos. Basta para esto zambullirnos en el poema 12 de Espantapájaros, donde tan brillantemente Girondo transforma el sexo en sexualidad erótica. Esa sucesión inacabada de verbos, tales como demudarse, atornillarse, masticarse, dislocarse (que tan brillantemente utiliza para hablar de ese encuentro erótico con el otro), vuelve de alguna forma corpóreo el mundo simbólico: destruyendo el ideal de amor moderno y su concomitante idea de propiedad privada; volviéndolo bajo sus palabras, un simple juego, una escultura móvil, un encuentro palpable con el cuerpo del otro, asombrosamente desplegado en esa sucesión de acciones. Sin dudas, el verbo es aquí, más que nunca, creación.
De igual forma, “no puede hablarse de la muerte, sin estar muerto”, esta es otra de sus propuestas. Aquí, su cinismo plagado de humor es llevado a tal extremo, que la muerte - hasta entonces misteriosa y garante de un más allá de bienaventurado, de paz y tranquilidad- deviene un más acá terrenal, una mera continuación de la vida cotidiana; donde los desencuentros, pesares, imperfecciones, molestias, alegrías, y la “infaltable parentela” parecen no poder escapar ni a la muerte y al mismo tiempo, todo se vuelve la mejor excusa para seguir quejándonos eternamente.
Sin embargo, el vuelo de su prosa nos abre paso hacia la reflexión más profunda sobre la vida y nuestra forma de habitarla; donde el juego del arte nos habilita a sobrevolar nuestro destino, dándonos la posibilidad de modificarlo o al menos reírnos en cada aleteo -aún del ave más desplumada-.
Quizás, la función más válida de este espantapájaros, y su propuesta más interesante, no radique en espantar, sino en hacer que los pájaros sigan volando por siempre, como su prosa.
Gracias Girondo, un placer leerte.

Agustina Saubidet

jueves, enero 21, 2010

Hilvanando incongruencias

Ok entendí. La cosa no era nada sencilla, eso lo sabíamos todos de antemano, es como ordenarse después de un gran desorden; como la casa que queda después de la fiesta, que parece otra casa; como un auto después de un viaje corto; como escribir forzando las palabras; como ese olor a perfume impregnado en un pañuelo hindú

Hay imágenes que pueden decirlo todo, yo prefiero el silencio, pero el silencio de la marcha…

Había varios métodos, matarlo, matarse, qué puede decirse sobre lo que no hay

Y ¿yo?, estos abecedarios me los sé de memoria

Por algo se dice: “tiempo loco”

Vaciarme de mí, hasta que no quede nada

Antaño era otro tiempo, más despacio, más lento,

bastante alejado de la inmediatez de los mensajes “de testo”

¿Puede añorarse acaso aquello que no conocimos?, exacto, una idiotez tan obvia; como decir: “quiero ser feliz” que es casi como una locura en el tiempo, como el viaje corto del pañuelo hindú, como el olor del desorden y la casa, la fiesta, lo que queda, aunque a veces uno sienta que no queda nada, ni la nata pegada a la cuchara.


Gute

Ese dolor

Ese dolor no te lo vas a confundir con ningún otro dolor. Es ese dolor y no otro.


Gute

miércoles, enero 20, 2010

Frases fallidas

quiero delicarme (a mí).
Gute

jueves, enero 14, 2010

Dientitos de arena

Ignacio (ahí)

Fotografía Agustina Saubidet , Claromecó Dic. 09´

martes, enero 12, 2010

La política y la vida


No está bueno volver con vos para no sentirme solo; eso sería como votar al menos malo (¿viste?,ya nadie hace votos afirmativos) yo sí, hago votos afirmativos; y prefiero estar solo, a votar por el menos malo.

¡QUIERO VOTOS AFIRMATIVOS ! exclamó Miguel, después de haber ganado si primer candidatura (*1),


Agustina Saubidet


(*1) habiendo omitido esta afirmación hasta el momento de cierre de su campaña (todos aplaudieron igual), como lo ocurrido con el proyecto de privatizaciones de ya sabemos quien.

viernes, enero 08, 2010

La tormenta y su fin


Era cuestión de la noche, las luces de mercurio titilaban como semáforos intermitentes: se viene la tormenta- le dijo y la besó.
Biromes azules son comunes tintas rojas que rozan el viento; así se escriben las nubes en el tiempo y el cuerpo en tu metáfora.
Aquello que no dijo podría haber sorprendido a varios, pero por callarlo a la única que sorprendió fue a ella, quien esbozó una sonrisa, pensó en él hasta contar hasta 100. Lo olvidó.
Si el beso, la metáfora y el olvido tienen algo que ver en toda esta historieta, diré una sola cosa (Freud ya lo conocía 100 años antes) "llorar haciendo surcos, valles sobre mejillas insolentes, hinchando los labios hasta no verlos morados, tibios, vivos vinos".
Te amé una noche que fue tan larga y se transformó en vida.
Puedo escribir cualquier cosa, inclusive la palabra fin
Puedo escribir cualquier cosa, inclusive poner la palabra comienzo al final (tal vez) (y tal vez, al fin, la palabra restituiría la cosa o calcaría menos las cosas) aunque el origen esté perdido (y tu palabra, vamos...) y la palabra fin se haya vuelto infinita.



Gute, foto y texto, algún día del año viejo, que comienza, hoy, 2009 cuento para atrás para volver a cero y recomenzar.

jueves, enero 07, 2010

Pactos con la sonrisa

Hagamos un pacto: aparecé seguido pero no abuses, la gente puede confundirte con distracción, o excesiva indiferencia frente a otras cosas.
No mientas, siempre que aparezcas, la causa debe ameritarlo
Ya sé que cambias la forma de mis labios y también de mi vida
Y me gusta y no me molesta eso
Por eso te pido que me cuides y te cuides, sonrisa mía, de todo aquello que te borre

Gute

domingo, enero 03, 2010

Errante (errar errante, errante errar, huella que se entierra)


Me gusta la palabra errante, porque es desprolija; porque describe esa sensación de equívoco constante, pero necesario; esa sensación de andar por la vida vagando por caminos difusos, por sensaciones extrañas que nos hacen caminar sin rumbo, abriendo cerraduras con llaves de otros, que nunca abren.
Me gusta la palabra errante porque encierra esa idea de vagar confundida, esa mirada perdida en le horizonte que nunca ve lo que busca; que no sabe lo que busca; pero sabe que lo que ve, es lo que no quiere.
El que yerra quema la vida con balas de goma, que nunca matan a nadie, pero tampoco tiran demasiado... El que yerra se arrepiente de lo andado cuando ve las suelas de sus zapatos desgastadas “al cuete”.
El ser errante no tiene miedo a la huida, ni siquiera a confundirse, tiene miedo de encontrar una razón para quedarse; una razón para dejar de errar por la vida; esa razón que desgaste sus pies hasta dejarlos sin sombra (y entonces vuele bailando descalzo).
Me gusta la palabra errante porque describe esa sensación de búsqueda perdida, donde las brújulas pierden el norte y entonces tampoco hay un sur de referencia; donde las tumbas no tienen nombre, ni hay flores, ni pájaros que me despierten; donde tu voz se escucha más fuerte, del otro lado de la puerta, como un eco imperfecto y entonces vuelvo a ver el horizonte, allá donde tus pasos han dejado las huellas perdidas de un andar incansable, como del que yerra; y ahí lo entiendo todo, o casi, o nada o tan sólo entiendo porque me gusta tanto la palabra errante: porque yerra en lo más cauto, preservando el deseo.


Texto y foto, Agustina Saubidet (Bourel)

jueves, diciembre 31, 2009

Desde la esquina del bar

Desde la ventana de un bar, se escribe, mientras se ve pasar eso que pasa...


Escribí algunas veces, cuando podía. Esas veces que podía, escribí. Todo surgía casi como un canto natural, hasta que llegaba una nota y paraba, pensaba en la emoción y paraba, como quien se para en una esquina y se fija que no haya un auto cerca, para que no te pisen. Paraba, en la esquina del margen izquierdo, paraba para pensar en la emoción, cerraba los ojos y recordaba imágenes que pudieran representarlas, imágenes extranjeras a mí; pero que de alguna manera habitaban de la misma forma, aquello que yo sentía querer decir.

Otras veces no escribí, me remitía a vivir las cosas con la impulsividad de un yo-yo, que se deja caer sabiendo que una mano con cuidado lo volvería a agarrar…mi vida en los momentos de yoyo era feliz, plenamente feliz, porque no pensaba demasiado, porque tenía una mano que me agarraba aunque cayera; entonces, vivía lo que tenía que vivir, probaba bebidas diferentes, recorría las calles sin tantas brújulas.

Hoy cuando escribo, algo me hace detenerme, y no es la emoción, tal vez es la falta de ellas y de la vida yoyo, ahora escribo y me detengo, en la otra esquina, fuera del margen, veo que viene un auto, cruzo la calle, veo a mi yoyo atropellado, lloro, me río, te lo merecías, y ahora escribo sobre eso: sobre mi yoyo atropellado, sobre mi canto detenido, escribo una y cien veces: “ no cruces la calle sin mirar si vienen autos”.


Foto y texto, Agustina Saubidet


Feliz año nuevo para todos, que el 2010 nos traiga muchas vidas yo-yo y que la paz nos toque a todos muy de cerca (paz es paz, no es detenimiento, ni muerte, ni silencio, ni sueño; paz, es PAZ, que eso que se llama paz, nos toque a todos, ese es mi deseo)


Gute